Menu
Cáncer / Prevención

¿Qué es la mamografía? Todo lo que debes saber.

Mientras nos acercamos a los 40, el miedo a la mamografía va in crescendo. Es un examen acerca del que hemos escuchado muchos, pero ¿es tan terrible como nos han contado?

La mamografía (o mastografía) de exploración es un tipo específico de toma de imágenes de los senos que utiliza rayos X de baja dosis para detectar el cáncer de mama, antes de que la mujer presente síntomas cuando es más tratable1.

Los resultados de muchas décadas de investigación muestran que las mujeres que se hacen este examen regularmente tienen más probabilidad de encontrar temprano el cáncer de mama y menor probabilidad de necesitar una mastectomía o quimioterapia.

La mamografía no es infalible, ya que puede pasar por alto algunos cánceres. Además, a veces una mujer necesitará más exámenes para averiguar si una anomalía es o no un cáncer.

Incluso, existe la probabilidad de ser diagnosticada con un cáncer que nunca habría causado problema si no hubiese sido encontrado durante el examen de detección.

Por eso, es importante que las mujeres que se hacen una mamografía sepan qué esperar y comprendan los beneficios y las limitaciones de este y otros exámenes de detección para el cáncer de mama2.

Al respecto, la Sociedad Americana contra el Cáncer aconseja que las mujeres con un riesgo promedio de tener cáncer de mama se realicen una mamografía anualmente desde los 45 años de edad, y cada dos años a partir de los 54.

Sin embargo, las mujeres con mayor riesgo de presentar cáncer de mama pueden beneficiarse si comienzan a hacerse mastografías antes de los 40 años. Es el caso de quienes tienen antecedentes familiares de este tipo de cáncer.

La mamografía en las mujeres más jóvenes puede ser difícil de interpretar. Sus mamas suelen contener más glándulas y ligamentos que las de las mujeres mayores, lo que hace que el tejido mamario denso pueda ocultar anomalías.

Con el paso de los años, el tejido mamario adquiere más grasa y tiene menos glándulas, lo que facilita la interpretación y la detección de cambios en las mamografías3.

Así que si es hora de que acudas a tu primera mamografía, debes saber que lo ideal es realizarla una semana después de tu periodo menstrual.

Preparación para la mamografía

La Sociedad Americana del Cáncer también recomienda:

  • No utilices desodorante, talco en polvo o loción debajo de los brazos o en las mamas el día del examen. Esto puede aparecer en la mastografía como manchas de calcio.
  • Describe cualquier síntoma o problema en las mamas al tecnólogo que realiza el examen. Siéntete en confianza.
  • Si ya te hiciste una mamografía, ponla a disposición del radiólogo para comparar con tu examen actual.
  • Pregunta cuándo estarán disponibles tus resultados: no asumas que los resultados son normales si tu médico o el establecimiento en cuestión no se pone en contacto contigo.

La mama será colocada en una plataforma especial y comprimida con una paleta transparente de plástico. El tecnólogo es quien comprimirá la mama gradualmente. Es un proceso más incómodo que doloroso.

Razones por las que la mama es comprimida en la mastografía

  • Permite aplanar el grosor de la mama de manera que todos los tejidos puedan visualizarse. Así una mamografía revela información clave.
  • Ayuda a extender el tejido de manera que sea menos probable que las anormalidades pequeñas queden ocultas.
  • Permite el uso de una dosis más baja de rayos X, de modo que los expertos de la salud cuidan de ti durante tu mamografía.
  • Permite mantener la mama firme con el fin de minimizar imágenes borrosas a causa del movimiento.
  • Ayuda a reducir la dispersión de rayos X para aumentar la agudeza de la imagen. Así que tú solo relájate mientras los expertos realizan tu mamografía.

El estudio consiste propiamente en tomar 2 radiografías de cada mama del siguiente modo: de los lados y de arriba hacia abajo4. Genera algunas molestias pero, sin duda, son tolerables, especialmente tomando en cuenta que se trata de un estudio que puede salvarte la vida.

La mamografía, es el método más eficaz para detectar el cáncer de mama. Sin embargo, es importante que un especialista te lleve de la mano para monitorear, de forma personalizada, la salud de tus pechos.

Y si el estudio te pone muy nerviosa, este es un dato que podría relajarte: de cada 10 mujeres con mastografía anormal, sólo una tiene cáncer4. La cultura de la prevención es y será siempre tu as bajo la manga.

Además, ten presente que, como complemento este estudio (o previo a ella), tienes opciones como el ultrasonido mamario y el método Eva, una experiencia para la detección coadyuvante del cáncer de mama.

No se trata de un estudio que sustituya a la mastografía, sin embargo, suma y mucho respecto a la información con la que los expertos cuentan sobre la salud de tus mamas. Muestra los patrones de calor y flujo sanguíneo de la superficie de los pechos.

Así posibles anormalidades tendrán visibilidad para, tras los chequeos necesarios, obtener el diagnóstico correcto. Tu salud está en tus manos, puedes empezar por agendar una cita en tu Eva Center más cercano y hacerte cargo de tus pechos.


Referencias:

[1] Mamografía. (12 de abril de 2019). RadiologyInfo.org. https://www.radiologyinfo.org/sp/info.cfm?pg=mammo

[2] Recomendaciones de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para la detección temprana del cáncer de seno. (5 de marzo de 2020). https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-seno/pruebas-de-deteccion-y-deteccion-temprana-del-cancer-de-seno/guias-de-la-sociedad-americana-contra-el-cancer-para-la-deteccion-temprana-del-cancer-de-seno.html

[3] Mamografía. (31 de julio de 2019). Mayo Clinic. https://www.mayoclinic.org/es-es/tests-procedures/mammogram/about/pac-20384806

[4] La Mastografía. (s.f.). IMSS. http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/cancer-mama/mastografia